lunes, 19 de septiembre de 2016

TENGO ALGO QUE CONTARTE (3)

Correspondencia entre dos mujeres.



La Habana, 23 de agosto de 2016


La mujer cubana en Revolución.


Vicentita,

Hoy te quiero hablar de la vida de las mujeres en mi país porque hoy es un día de fiesta para las mujeres cubanas ya que la Federación de Mujeres Cubanas, FMC, organización femenina que agrupa a cuatro millones de femeninas, arriba a sus 55 años de ser fundada.

La FMC es una organización de masas, no gubernamental, que agrupa en la actualidad el 90.6% de las mujeres mayores de 14 años. En la práctica funciona como un ministerio de estado para los asuntos de la mujer, estableciendo con los órganos de gobierno las coordinaciones necesarias para garantizar la plena  integración social  y salvaguardar los derechos de la mujer, en consonancia con el desarrollo del país.

Celebración del 55º aniversario de la FMC en Bayamo (Cuba)

Tiene estatus consultivo como ONG en las Naciones Unidas lo que le permite presentar contribuciones en defensa del reconocimiento de las políticas públicas cubanas en materia de derechos de la mujer y en la defensa de violaciones a los derechos de la mujer en otros lugares del mundo.

Expresión de los logros alcanzados en el tema de la mujer, lo constituye  el hecho de constituir el 48.86% de los miembros del Parlamento cubano, el 42% en el  Consejo de estado y de ministros y constituir alrededor del 50% de la fuerza laboral calificada en el país.

El reconocimiento a la plena igualdad  y de derecho de la mujer en Cuba cuenta con cobertura legal. En la reforma constitucional del 1992 se estampó “que las mujeres y hombres cuentan con los mismos derechos y oportunidades” y el Código del Trabajo protege los derechos de la mujer estableciendo las obligaciones que tienen los empleadores, estatales y no estatales, de  aportarles el disfrute de las licencias de maternidad para el cuidado pre y post natal de sus bebes, y la seguridad social común a todos los trabajadores presente en la Ley de Seguridad Social y el Trabajo.

No obstante todo lo logrado, existen  retos que enfrentar que pueden limitar la creciente presencia femenina en el desarrollo del país, tales como: el envejecimiento poblacional, pues todavía recae sobre la mujer el cuidado del 19.4% de los ancianos, ya que  en muchas ocasiones las mujeres deben dejar su puesto laboral para ir a la casa a cuidar a sus padres o abuelos, la demanda de círculos infantiles es superior a la oferta de plazas en estas instituciones y se presentan acciones de violencia de género, en especial desde el punto de vista psicológico, en el sentido de disminuir o menospreciar la capacidades y posibilidades de las mujeres en el ámbito laboral.

En estos temas  se han movilizado esfuerzos gubernamentales los que son aún insuficientes por las propias limitaciones económicas del desarrollo del país. Sin embargo se comienza a contar con la presencia de cuidadoras infantiles privadas, asistentes para ancianos pagadas por la seguridad social estatal y se desarrollan orientaciones a través de cursos de capacitación y presencia creciente de anuncios públicos encaminados a neutralizar la presencia de vestigios de machismo y violencia de género en la sociedad. 

A todo lo largo del país se encuentran las Casas de Orientación a la Familia y a la Mujer que ofrecen un servicio, sin costo alguno, de capacitación y asesoramiento a la mujer en todos los aspectos de su vida social y familiar, como también se amplía la participación de las delegaciones de la Federación, a nivel de cuadra*(1), para apoyar a los jóvenes y adolescentes que presenten dificultades en su desarrollo integral. O sea se trabaja con la escuela y con la familia. De esta manera se lucha por desarrollar iniciativas locales  acorde a los problemas específicos identificados  en cada región y  comunidad.

Reunión en una Casa de orientación a la mujer y a la familia

Como decimos los cubanos en Cuba “nada es fácil, pero tampoco imposible”: seguimos enfrentado los retos presentes  sin tregua, porque no podemos perder lo alcanzado y tenemos el compromiso de avanzar más.

Un abrazo,
La Habanera.

(*)1.- Manzana de casas

sábado, 17 de septiembre de 2016

TENGO ALGO QUE CONTARTE (2)

Correspondencia entre dos mujeres.


Salt, 20 de agosto de 2016


A modo de presentación.

Creo necesario explicarle que acogí el sobrenombre de Vicentita por uno de los personajes de Forges, un gran humorista que ocupó muchos buenos momentos en la historia reciente de nuestro país, y también de mi vida.

Nací en La Mancha, una tierra en el centro del territorio del estado español. Es una tierra llana hasta el infinito, a la que  la naturaleza va poniendo un vestido de un color diferente con cada estación del año. Sus grandes extensiones de viñedo y cereales la van tiñendo de verde, de amarillo, de marrón o de retazos multicolores en función de cómo van pasando los días y van recolectando lo que producen la tierra y el trabajo.

El horizonte se dibuja rápidamente, es una linea recta. Una linea que separa cielo y tierra. El azul (tremendo azul!, nítido, directo, rotundo y descarado, como para no poder dejar de mirarlo) se viste del color que toca en ese momento. Y cuando nieva y se hace de noche, esa misma linea divide el universo que te abarca la vista en dos mitades, una blanca y una negra. A veces uno no tiene suficientes sentidos para beberse tanta hermosura.

Tierra de riquísimos vinos y quesos que hacen por doquier. Sus gentes son sencillas, trabajadoras y sufridas, son como la prolongación en movimiento del paisaje. Gentes que han visto pasar la vida agachados a la tierra y encomendándose a los santos para que su futuro no sea peor que su pasado, pero que no siempre se planteaban una lucha en su presente.

Ahora es diferente, la agricultura se mecanizó, la globalización llevó a todas partes el comercio, el consumo (y el consumismo), la tecnología, las mascotas, los bazares chinos, la comida exótica y todos esos elementos que hemos dado en llamar modernidad. Pero a veces sigo pensando que las ideas se nos quedaron ahí, pegaditas a la tierra sin levantar el vuelo en busca de otros aires más justos y más libres.

Yo hace muchos años que vivo en Cataluña. Llegué a estudiar la carrera universitaria, (soy enfermera) y esta tierra me acogió enseguida de manera seria, reservada, casi sobria, pero intensa y sinceramente. Este país es así, reservado y sobrio, pero tremendamente generoso y cercano. Llegué joven, como el vino de mi tierra, y aquí he ido viviendo, aprendiendo, en definitiva, madurando en esta grandiosa y estimada barrica. Aprendí a conocerla, a disfrutarla, a amarla, y, a desgraciada pero necesariamente, a defenderla de la ignominia en la que los fascistoides quieren sumirla.

Estaré encantada de cartearme con usted. No espere grandes crónicas políticas, no sabré hacerlo ni estaré a la altura. Serán opiniones personales, como ciudadana, como mujer y como amiga en la distancia. Ya son buenos motivos, ¿no le parece?

Un gran abrazo, y hasta muy pronto. 

Vicentita


jueves, 15 de septiembre de 2016

TENGO ALGO QUE CONTARTE (1)

Correspondencia entre dos mujeres.


La Habana, 19 de agosto de 2016

Vicentita,

Gracias por la posibilidad que me ofreces de conversar contigo o más bien de iniciar un diálogo sobre el quehacer de nuestros países a través de lo cotidiano, sin ambiciosas expectativas académicas de la realidad sino reflejando nuestra visión de lo más habitual, visto desde la interpretación ciudadana de nuestras respectivas vidas y realidades.

Mi nombre creo que no es importante hacerlo público. Nací y me crié en La Habana. Sin despreciar en lo más mínimo los valores culturales, naturales y hasta políticos existentes en países de otras latitudes y sistemas, debo confesarte que cada amanecer y atardecer, cada paso que doy por esta ciudad y otros lugares del país, me confirma que estaba predestinada a vivir en este lagarto verde, al decir del poeta nacional cubano Nicolás Guillén. 

A ello sumo el convencimiento de que, sin llegar a pensar que todo está alcanzado en cuanto a democracia y libertad, vivo en uno de los países más libres, soberanos y justos del mundo. La política de hostigamiento que los Estados Unidos ha impuesto por 57 años a la Isla ha entrenado a los cubanos en el ejercicio de una peculiar libertad poco común en la actualidad, además de ejercitar permanentemente la creación para enfrentar la escasez de orden material.

O sea que además de gustarme las expresiones de una cultura de mestizaje, la flora y fauna, los bosques y mares de este pedazo de tierra, defiendo  el proyecto político que apoyamos la mayor parte de los cubanos. No es perfecto, y los retos son innumerables, pero gozamos el extraño privilegio de ser y sentir que somos dueños de nuestros destinos. 

Saludos,
La Habanera.



(*)Tengo algo que contarte. Correspondencia entre dos mujeres es una relación epistolar entre una mujer de La Habana y otra de Salt (Girona). La publicación de estas cartas se realiza con el permiso de ellas mismas que han confiando en La Guerrilla Comunicacional su publicación.


Si es la primera carta que lees puede ser que te interese ver el histórico de la correspondencia:

Carta 1ª: Carta nº 1
Carta 2ª: Carta nº 2
Carta 3ª: Carta nº 3
Carta 4ª: Carta nº 4
Carta 5ª: Carta nº 5
Carta 6ª: Carta nº 6
Carta 7ª: Carta nº 7
Carta 8ª: Carta nº 8
Carta 9ª: Carta nº 9
Carta 10ª: Carta nº 10
Carta 11ª: Carta nº 11
Carta 12ª: Carta nº 12


martes, 13 de septiembre de 2016

TENGO ALGO QUE CONTARTE

Correspondencia entre dos mujeres.



Prólogo



Hace un tiempo atrás, en un viaje de La Guerrilla Comunicacional a La Habana, planteado más en forma didáctica que de brigada consecuente, un grupo de La Guerrilla pudimos visitar esa preciosa ciudad, nombrada el pasado año 2016 como una de las siete ciudades maravillas del mundo moderno por la fundación suiza New7Wonders(1).

Además de visitar la ciudad, los objetivos eran profundizar en la historia reciente de Cuba, sus últimos acontecimientos y compartir con cubanas y cubanos todo lo relacionado con el modus vivendi de la actualidad cubana.

En dicho viaje se conocieron las dos mujeres que os queremos presentar, la Habanera y la Vicentita.

La Habanera

Se reconoce a sí misma que estaba predestinada a nacer y vivir en esa maravillosa ciudad. Mujer culta y alegre, consciente de las dificultades que le ha tocado vivir a su país, debido a ese bloqueo genocida que han tenido, y que continúan teniendo, por parte del imperio que nos domina al resto de los seres humanos a base de Coca Cola y bombas: los Estados Unidos de América del norte.

La Habanera recorre las calles de su ciudad sabiendo de la importante historia que hay debajo de sus pies, saboreando el día a día de las capitalinas y capitalinos, que convierten esa ciudad en el pulmón del caribe. Ella trabaja con jóvenes para construir ese futuro a la vuelta de la esquina y le encanta bañarse en lo que ella denomina su “pequeña Costa Brava”, un pedacito de las Playas del Este, a las afueras de La Habana.

La Habanera enviará a Vicentita sus crónicas, sus reflexiones, sus vivencias, a modo de correspondencia epistolar, al tiempo que nos servirá a las demás para conocer de primera mano lo que los medios de comunicación nunca nos explican: la verdadera realidad cubana.



La Vicentita

Como salida de una viñeta de Forges, la Vicentita es una mujer nacida en La Mancha, donde un Quijote se daba cabezazos con los molinos. Pero los derroteros de la historia la llevaron a hacer su vida en Salt (Girona). Comparte con la Habanera lo de ser culta y alegre. Aunque la característica principal que vemos en su radiografía es el amor por los demás sin pedir nada a cambio.

La Vicentita es enfermera, cura heridas físicas y, sin ella saberlo, psicológicas. Y pertenece a ese grupo, mal reconocido, que toda población necesita, el de las personas imprescindibles, ese grupo que consigue que en una ciudad todo fluya en sintonía. Ese podría ser uno de los aciertos de Salt, el tener gente como ella ha hecho que en esa pequeña ciudad convivan tantas diferencias culturales y religiosas.

Desde Cataluña, La Vicentita tiene mucho que explicar a la Habanera, además de compartir las reflexiones de la caribeña. Sus opiniones y reflexiones serán tan necesarias para la Habanera como para nosotras, ya que a veces la venda que nos ponemos, o que nos colocan, en los ojos no nos deja ver nuestra propia realidad.

Estas son las dos mujeres que van a iniciar un camino. Las separa la distancia pero les une el corazón, ese mismo al que le cantaba Silvio en una de sus maravillosas canciones en la que nos explicaba como paría la era(2).

Nosotras nos convertiremos en lectoras anónimas, en testigos principales de una comunicación entre dos mujeres que tienen mucho que decirse, y decirnos, que tienen mucho que compartir. Estoy segura y convencida que de esa relación todas ganamos.

No te pierdas sus cartas, que vamos a ir publicando a medida que ellas las vayan enviando.



2.- https://www.youtube.com/watch?v=fYyM9BSWflI



(*)Tengo algo que contarte. Correspondencia entre dos mujeres es una relación epistolar entre una mujer de La Habana y otra de Salt (Girona). La publicación de estas cartas se realiza con el permiso de ellas mismas que han confiando en La Guerrilla Comunicacional su publicación.


Si es la primera carta que lees puede ser que te interese ver el histórico de la correspondencia:

Carta 1ª: Carta nº 1
Carta 2ª: Carta nº 2
Carta 3ª: Carta nº 3
Carta 4ª: Carta nº 4
Carta 5ª: Carta nº 5
Carta 6ª: Carta nº 6
Carta 7ª: Carta nº 7
Carta 8ª: Carta nº 8
Carta 9ª: Carta nº 9
Carta 10ª: Carta nº 10
Carta 11ª: Carta nº 11
Carta 12ª: Carta nº 12

viernes, 9 de septiembre de 2016

8 DE SEPTIEMBRE: REIVINDICACIÓN DE LA SOLIDARIDAD

Un año más, en plena Fiesta Mayor de Sta. Eugènia de Ter y a punto de marchar hacia la vecina Villa de Salt a vivir una Diada por la República catalana, recordamos, que no celebramos, de manera crítica y reivindicativa, el Día Internacional de la Alfabetización instaurado por la UNESCO hace 50 años «a fin de movilizar a la comunidad internacional y fomentar la alfabetización como instrumento para empoderar a las personas, las comunidades y las sociedades». No celebramos nada porque no queremos participar en el teatro anual de los discursos sin contenido y fuera de la realidad de los que niegan el derecho universal a la educación por activa o por pasiva. Este año la UNESCO celebra la efemérides con el lema “Leer el pasado, escribir el futuro”. Maco i ben trobat, que decimos en catalán: si es verdad tiene su gracia. Como el mensaje de su Directora General: “El mundo ha cambiado desde 1966, pero nuestra determinación de proporcionar a cada mujer y a cada hombre las competencias, las capacidades y las oportunidades necesarias para hacer realidad sus aspiraciones, en la dignidad y el respeto, sigue siendo inquebrantable. 



La alfabetización es la base para construir un futuro más sostenible para todos”. Pero tanta retórica, tanta paja, oculta siempre las causas que mantienen, en plena época de extraordinarias y sorprendentes tecnologías de la información y la comunicación que nos han llevado al paraíso de la tan pomposamente llamada «sociedad del conocimiento», una cruel paradoja: cerca de 800 millones de personas de 15 o más años todavía no saben leer ni escribir. Personas mayoritariamente con un perfil concreto: mujeres, pobres e indígenas o integrantes de minorías étnicas, lingüísticas o religiosas. Algo absolutamente lógico en el marco del sistema capitalista generalizado que vivimos. 


Y hablamos solamente del analfabetismo absoluto. No entramos aquí al campo extenso de los analfabetismos en plural: el funcional, el de retorno, el digital, el político,... que mantienen permanentemente activa y ocupada la escuela del mundo al revés que nos describe Eduardo Galeano.  


Pero, a pesar de todo, desde la Asociación de Educación Popular Carlos Fonseca Amador, AEPCFA, volvemos a gritar bien fuerte: ¡No nos resignamos! Y, como se decía en una pancarta de los jóvenes brigadistas que participan en la alfabetización en la costa caribe nicaragüense «Mientras existan iletrados siempre tendremos fuerzas para enseñarles a leer y escribir». Continuamos, pues, la lucha, nuestro compromiso está asegurado. Y este 8 de septiembre continuamos reivindicando la solidaridad. La solidaridad de instituciones, de organizaciones y de personas que quieran soñar con nosotras un mundo culto y alfabetizado. Conscientes de que solo a partir de aquí podremos soñar mundos en paz, más libres y justos.


Nosotros también, a nuestra manera, queremos hoy “Leer el pasado, escribir el futuro” con un sencillo tríptico: Leemos el pasado con un artículo de Gabriela Selser, sobre su vivencia de la Cruzada Nacional de Alfabetización de Nicaragua, 1980, y escribimos el futuro desde el afecto que une dos mares hermanos, el Caribe y el Mediterráneo, con una crónica de la AEPCFA-Girona sobre la cooperación gerundense con la alfabetización de la comunidad indígena rama de la isla de Rama Cay, Bluefields, La cooperación: una fuente de esperanza, y la información sobre el Operativo «El sueño que fue» que pretende reafirmar la solidaridad catalana y de los pueblos de España y de Europa con la Ofensiva final que trabaja por declarar la Nicaragua Indígena Territorio Libre de Analfabetismo. 


Y conscientemente a contracorriente en estas «sociedades líquidas» manufactureras del idiota colectivo no nos cansamos de repetirlo: Continuamos la lucha, mantenemos firme nuestro compromiso y reivindicamos la solidaridad como la inagotable y necesaria fuente de ternura de las personas y los pueblos. 

Y nada de mirar para otro lado. ¡Nunca!

AEPCFA-Girona

lunes, 11 de julio de 2016

CONCIENCIA DE CLASE

Clara Castrillo
La Guerrilla Comunicacional



"Conciencia de clase" es un concepto bien conocido que hace referencia a la capacidad de los individuos que conforman una clase social de ser conscientes de su pertenencia a esta clase social. La conciencia de clase implica también la capacidad de actuar de manera conjunta en beneficio de sus intereses, no individuales sino colectivos, y como clase social consciente de serlo. Para entendernos: el lema We are the 99% que puso de moda el movimiento estadounidense Occupy Wall Street habla desde la conciencia de clase y el enfrentamiento de la clase trabajadora / pobre (99%) contra la clase dirigente / rica (1%). Cuando durante el 15-M gritábamos "no nos representan", lo hacíamos sobre la misma premisa: ellos (el 1%) no nos representan a nosotros (el 99%).






El anarquista Pierre-Joseph Proudon,a mediados del siglo XIX, relacionaba la capacidad política con la auto conciencia. Poco después, Marx distinguió entre la clase en sí (clase existente) y la clase para sí (clase consciente de su existencia). Y depués Lenin, Rosa Luxemburgo, Gramsci, Lukács ... Este último decía, en Historia y conciencia de clase, que ninguna clase social existe como tal, sino en la medida en que se toma conciencia. Es decir, que, en términos marxistas, la clase en sí no existe sin la clase para sí.



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Actualmente, la mayoría de autores niegan la existencia de clases sociales, a menudo basándose en la idea del gran cambio económico, político y social que hemos sufrido como sociedad en los últimos cien años. Ya no somos proletarios, o burgueses, o nobles, y ha nacido una nueva clase que hemos bautizado como "clase media" y que ha roto la barrera entre unos y otros. Es el mismo concepto en que se basa la American Dream: las circunstancias que rodean tu nacimiento (país, capacidad económica, raza, sexo ...) no determinan en quien te puedes convertir, somos una meritocracia y, por tanto, tus habilidades acompañadas de trabajo duro te llevarán donde quieras.Sí que es verdad que en los años previos a lo que conocemos como "crisis" de 2009, la línea entre la burguesía y el proletariado nos podía parecer muy fina: un albañil o una secretaria podían tener un buen sueldo y acceso a crédito, por tanto, casa, segunda residencia, un buen coche, viajes por vacaciones, universidad para los hijos ... los domingos las familias iban al cine y veían películas de superación, de pobres que se habían hecho cantantes, o habían fundado grandes empresas al garaje de un primo, o que habían inventado a saber qué tontería, y que se habían hecho multimillonarios y ahora vivían en una mansión en Sillicon Valley. Y se sentían un poco como ellos porque sus padres lo habían pasado muy mal en la posguerra, y ellos se habían criado comiendo lentejas día sí día también. Pero ya no, ahora ya estaba superado, todo esto. Eran la clase media, la pequeña burguesía, conscientes de que vivían en "el mejor de los mundo posibles" y conscientes de la desaparición del proletariado o la clase obrera.







Y entonces, como una bomba inesperada, llegó la crisis y las hipotecas ya no se podían pagar, ni los alquileres, porque los sueldos habían bajado o porque, directamente, los trabajos se habían perdido. Esta clase media pierde el acceso al crédito, pierde la capacidad adquisitiva y, gracias a las políticas de austeridad europeas, estatales, autonómicas y municipales, pierde también los derechos básicos. Algunos han tenido suerte y tienen un trabajo mal pagado, un alquiler excesivo, y la capacidad económica justa para llenar la nevera y pagar el agua, la luz y el gas. Otros, viven en la pobreza más absoluta: ocupan pisos, pinchan el agua y la luz y reciclan los alimentos y la ropa. Sí, en el mejor de los mundos posibles. ¿Y la esperanza? Pues la esperanza, en general, no se pierde. "Saldremos". "Son momentos duros". "Los recortes son necesarios". "El Sr. Rajoy dice que ya ve brotes verdes". "El Sr. Mas dice que cuando nos independicemos estará todo arreglado". Y repetimos, como si fuera un mantra: "todavía somos clase media, aun somos pequeña burguesía".


Seguimos tropezando con la misma piedra, porque desde el 15-M y el "no nos representan", hemos dejado las plazas y hemos vuelto a casa. Ahora tenemos el facebook y el twitter, y un voto que no sabemos demasiado cómo gestionar. Las conciencias que se agitaron vuelven a la calma, y el 99% no llega al 1% cuando toca salir a la calle. La esperanza de la pasividad ha ganado la esperanza de la acción, y la estética renovada de nuestros políticos nos ha convencido de que la diferencia entre "ellos" y "nosotros" se vuelve a difuminar: hablan como nosotros, visten como nosotros , y dicen que son "de los nuestros". Y si Lukács tenía razón, desaparecemos. Desaparece la clase trabajadora porque hemos perdido la conciencia de nosotros mismos.


¿Que tenemos un problema en el trabajo? Contratamos un abogado y que nos lo arregle, los sindicatos son todos iguales. Nosotros somos como Jason Bourne y luchamos solos, no nos podemos fiar de nadie. ¿Que no nos gusta que hace el Alcalde (o el Presidente, o el Ministro)? le insultamos algo en el bar, en el descanso del partido de la Copa del Rey. Pero ¿cuántos de nosotros podemos nombrar un sindicato que no sea CCOO o UGT? O ¿por qué celebramos el 1 de mayo? O ¿qué partidos políticos tienen representación en nuestro Ayuntamiento? O ¿qué es el TTIP?. 

No, la política es trabajo de los demás (pero ¿que no difuminábamos la barrera?), La política es lo que sale en las noticias mientras cenamos con la familia en silencio ante la tele. Y nos tragamos la cena y el discurso alienante de los medios de comunicación capitalistas. Y no ridiculizamos a los que no hablan de lo que hablamos nosotros. ¿Patriarcado? ¿Co-crianza? ¿Socialismo? ¿Feminismo? ¿Anticapitalismo? ¿Plusvalía? ¿Lucha de clases?






Sí, no son palabras en chino, ni ruso, ni en coreano, y no quieren decir que las mujeres con cuernos rojos nos robarán lo poco que tenemos mientras dormimos y convertirán nuestro apacible entorno en una bacanal. Quieren decir cosas que nos afectan cada día y que ignoramos, quieren decir conocimiento, conciencia y lucha. Quieren decir dedicación y valentía para poner temas importantes sobre la mesa. Quieren decir que hay que romper mitos. Quieren decir que solos no podemos, que hay que tomar conciencia de clase explotada. Quieren decir que hay que pasar a la acción, que hay que hacerlo ya y que hay que hacerlo juntas, como clase.


Afortunadamente, los convencidos y convencidas de que es posible cambiar las cosas pero que debemos empezar por nosotros mismos tenemos nuestros espacios, tenemos nuestro entorno, y estos espacios y este entorno cada día son mayores. Y aquellos o aquellas que apenas empiecen a convencerse tienen donde acudir ya quien acudir: tienen el Casal la Cooperativa*(1) y el Ateneo Popular Sa Fera-Ferotge*(2), tienen la PAHC*(3) y la COS*(4), la Asamblea antipatriarcal Sa Pedra Foguera*(5), el Banco de Tiempo de Blanes*(6), Blanes Solidario*(7)... y cada día más asambleas y personas convencidas y con ganas de convencer. Tenemos muchas opciones y no tenemos excusa: ¡no nos detenemos, pasamos a la acción!



jueves, 2 de julio de 2015

LA LARGA TRAVESÍA DE HACERLO POSIBLE

Un breve relato sobre la producción del documental “Lolo Rico: la mirada no inventada”


Me lanzo a escribir estas líneas para explicaros la odisea que ha sido producir el documental “Lolo Rico: la mirada no inventada”. Cuando en el mes de octubre del 2012 nos pusimos a trabajar en la producción de este documental nunca pensamos lo difícil que iba a ser conseguir acabar este proyecto.

Por esas fechas Lolo y yo nos pusimos a trabajar en el guión. En los primeros pasos ya me di cuenta de la gran historia que teníamos delante. Estaba muy ilusionado con el proyecto y Lolo también. Siempre le agradeceré que confiase en nosotros para hacer este trabajo, sobre todo, sabiendo que otras productoras de importantes televisiones le habían ofrecido hacerlo. En tres días, juntos los dos, en su casa y en jornadas de hasta 10 horas de trabajo diario, conseguimos hacer el guión sobre el que trabajaríamos audiovisualmente la historia.

Una vez acabado el guión nos pusimos manos a la obra con la parte que menos me gusta de cualquier producción cinematográfica, pero no por ello deja de ser la más importante, el presupuesto. Teníamos claro que el equipo que trabajase en el proyecto debía de cobrar, había que sumar el alquiler del equipo, traslados, hospedajes y dietas para la filmación en Donostia. Todo ello bien ajustado, ya que no contábamos con ninguna ayuda exterior y debía de salir de los escasos recursos económicos que tenía la Asociación de La Guerrilla Comunicacional. Pero como siempre nos quedamos cortos.

Gracias a la colaboración de compañeros y compañeras de Zizurkil (Gipuzkoa) pudimos ajustar los gastos durante los días de rodaje. Por entonces, un contacto a través de Lolo de TVE nos prometió que las imágenes de recurso del ente público que tuviéramos que utilizar para el documental serían gratuitas a cambio de uno o dos pases por la programación de TVE. Por esa parte no nos teníamos que preocupar, cosa que como más adelante os contaré no fue así.

Parte del equipo con los compas de Zizurkil


Durante cinco días trabajamos en el rodaje principal del documental. No fue fácil, como todo rodaje. Incluso tuvimos algún momento de fuertes tensiones. Las situaciones y los nervios que conlleva cualquier rodaje siempre producen alguna eclosión de sentimientos desbordados, palabras como puñales no pensadas y víctimas accidentales que en ese momento se preguntan lo mismo que el título de una película de Almodóvar: “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” Pero fue el equipo, siempre el equipo, con el ánimo de sacar adelante el trabajo y la profesionalidad de cada uno de ellos, quien ayudó para salvar los escollos que habían surgido.

Una vez hecho el rodaje en Donostia-San Sebastián ya nos habíamos gastado casi seis mil euros. Habíamos dejado las arcas de la asociación vacías e incluso habíamos puesto dinero de nuestro bolsillo. Faltaba por pagar gente del equipo y otros gastos. Y seguíamos sin encontrar alguien que quisiera poner dinero en el proyecto. Aquí es donde ya tuvimos nuestro primer intento de dejarlo todo. El proyecto se nos había hecho una montaña grande y difícil de afrontar, algunas tensiones citadas anteriormente habían hecho mella, pero en honor y respeto al equipo que trabajó en el rodaje decidimos continuar.

Rodaje en casa de Lolo


Fue entonces cuando decidimos hacer un proyecto de mecenazgo. El presupuesto se había quedado pequeño y las previsiones de lo que quedaba superaba lo que se había presupuestado en un inicio. ¡Error de novatos!

Nos pusimos en contacto con la gente de Verkami, hicimos un presupuesto para ello y para lo que faltaba de producción y postproducción. Y empezó una carrera de promoción de cuarenta días que nos llevó a uno de los momentos más brillantes de toda esta historia: ¡440 mecenas confiaron en el proyecto y aportaron económicamente más de lo que pedíamos!. La gran familia de seguidores de Lolo Rico y del programa de “La bola de cristal” dijeron aquí estamos y fue cuando nos dimos cuenta de un gran hallazgo: “Cuando Santiago Alba escribió los guiones de los electroduendes, maravillosos escritos cargados de la suficiente ideología como para cambiar el mundo, usó una frase antisistema que hasta la fecha de hoy sigue teniendo vigencia “sólo no puedes, pero con amigos, sí”. Y es que cuando alguien quiere realizar un proyecto y no quiere seguir los patrones establecidos por un sistema mercantilizado, solo te quedan los amigos, la gente que cree en lo que estás haciendo y en las personas que como tú consideran que las cosas se pueden hacer de otra manera.

A menudo he pensado, sobre todo en los momentos difíciles, en esa persona que, aún con toda la que está cayendo, que tienes que contar euro a euro lo que gastas para poder llegar a final de mes, decidió aportar diez euritos para que nosotros pudiéramos llevar a cabo este trabajo. Eso es honorabilidad y hay que tener lealtad por cada uno de esos diez euros aportados por esa persona. Y así lo hicimos.

La inyección de moral, de alegría, de fuerza, de pensar que no estábamos solos, nos dio alas para seguir, confianza para creernos que sí íbamos a poder, de que aunque la travesía fuera larga, iba a ser posible. Y es que a veces no somos lo suficientemente conscientes del gran significado de la frase “la unión hace la fuerza”.

Con ese empuje hicimos la segunda parte del rodaje. Hicimos las entrevistas de los invitados al documental en Madrid. Salimos a la calle, con cámara y micro en mano, a preguntar a la gente por La bola de cristal y conseguíamos tener todo el rodaje hecho, ¡estábamos lanzados! ¡Ergios, pilas y filamentos! ¡no nos va a parar ni el parlamento!. Qué nos quedaba, la postproducción.

Rodaje por las calles de Madrid

Rodaje en Madrid. Entrevista a Javier Gurruchaga



Y entramos en esa fase en la que tienes que revisar todo el material y, como si de un puzzle se tratase, había que colocar todas las piezas en su sitio para que se viera un resultado final digno. Fuimos a TVE a revisar las imágenes que queríamos utilizar. Las pedimos y nos las enviaron. Minutamos todas las imágenes de la entrevista con Lolo y resto de invitados. Todo un trabajo meticuloso y de organización, donde la dirección tiene igual o más importancia que en el rodaje. Un trabajo muy complicado.

Y lo complicado, siempre trae complicaciones. Surgieron las tensiones, algunas situaciones estrambóticas, algunas hasta surrealistas. Pero no por ello dejábamos de seguir con la labor, con empeño y perseverancia. Si alguien pensó que claudicaríamos, se equivocó.

Estábamos ya en octubre del 2014 y teníamos la construcción del documental acabada. Faltaba revisar el color, el sonido y pedir a TVE que nos cedieran las imágenes correspondientes, ya que las que nos habían enviado era con un código de tiempo incrustado, que solo fueron utilizadas para hacer el montaje, algo normal cuando trabajas con imágenes de alguna televisión o productora.

La persona de contacto de TVE nos pidió el montaje, para revisar cómo quedaba el documental. Era normal, tenían que inspeccionar en la gran casa que el documental se podía proyectar en TVE, desde el punto de vista profesional. Nos comentó que estaba bien, correcto, que de inmediato hablaba con los de programación para ver dónde se podía programar el documental y así hacer el contrato de cesión y el envío final de las imágenes utilizadas en el audiovisual.

Pasaron dos meses, entre llamadas y no respuestas. Y llamadas con respuestas de espera. Y llamadas con promesas vacías. En definitiva, pasaron dos meses y llegó la navidad. Seguíamos sin las imágenes y sin saber qué pasaba. Después de insistir, nos comentaron que habían estado hablando con la dirección de TVE 2 (La 2), canal donde se emiten la mayoría de documentales. Decían que no encajaba nuestro documental. Nos prometieron entonces que iban a proponerlo al programa “Imprescindibles”, un programa de documentales biográficos que hacen (o hacían) en La 2, pero que no les insistiéramos ya que hasta después de la campaña de navidad no iban a poder mirarse el tema. Llegó el momento, bueno, mejor dicho, mediados de febrero 2015, y nada. No les interesó.

Fui a Madrid, me entrevisté con ellos, hasta dos veces. El departamento comercial decía que era un tema del Departamento de Programación y por lo visto allí no lo veían para publicarlo. Yo no entendía lo que pasaba, un documental que hace un repaso de más de treinta años de televisión pública, a través de una trabajadora de esa casa como había sido Lolo Rico, académica de la televisión, escritora reconocida de libros para niños, considerada como una de las mejores directoras de programas infantiles y juveniles, ¿qué estaba pasando?

Yo repasaba el documental para entender esa censura que estábamos sufriendo ¡en pleno siglo XXI! ¿Acaso no podía Lolo decir en público que es comunista? ¿O no podía exclamar que se considera anticapitalista o antisistema? Yo repasaba las declaraciones de Lolo y no salía de mi asombro. Vale, a ver, en un momento del documental comenta que la televisión de hoy no es que no sepan hacerla bien, es que no quieren, pero ¿acaso no existe o no puede haber autocrítica? ¡Ah! ¿A lo mejor es porque en el documental se habla mal de Felipe González?, ¡Ahí va!, ¿Es que sigue siendo intocable? Podría ser que no les gusta que en el documental se comenta que echaron a la calle a una gran mujer, trabajadora y gran profesional, que no le pagaron ninguna indemnización y que la trataron con la punta del pie, ¿podría ser eso? Nunca me lo han dicho.

Fotograma del documental


La última vez que estuve en TVE me dijeron (los de comerciales) que habían hecho lo imposible, pero que programación, definitivamente, no quería pasar el documental. Y claro, ellos como comerciales, debían presentarnos una factura por las imágenes que íbamos a utilizar. Recuerdo que uno de los comentarios que me dijeron fue el siguiente: “Es que el documental parece que está hecho para vuestros cuatro amiguetes”. Después de escuchar ese comentario te pasan por la cabeza miles de pensamientos, la mayoría no muy buenos. Me quede solo con uno de ellos, de los buenos, claro, y es que quien tendría que valorar nuestro trabajo no era esa persona, tendría que ser el público en su mayoría. Y entendemos que habrá a quien no le guste, o que le guste poco o a quien le guste algo. Pero no nos íbamos a quedar con el necio y torpe comentario de un ejecutivo con aire acondicionado.

Volvíamos al bajón. Por tercera vez meditábamos en dejarlo todo. Y tuvimos que tirar del coraje y la valentía que nos habían proporcionado 440 mecenas y parte del equipo de rodaje, de que ya lo teníamos casi todo, y que no era el momento de dejarlo. Como si de un viejo bebedor de bares de alterne se tratase, pedimos la cuenta y tuvimos que rascarnos el bolsillo otra vez. Eso sí, con la cabeza alta, como dice la vieja canción de Raimón “la cara al viento”. Somos guerrilleras y guerrilleros de la palabra, la imagen, esas son nuestras armas, tan poderosas hoy, tan manipuladas ayer, hoy y mañana por quienes están arriba y no nos rendimos fácilmente.

Un día un amigo me dijo, “con cien mil euros esto no nos hubiera pasado”, yo le dije que nos habría pasado igual, que al final y por sorprendente que sea no es un tema de dinero, sino de censura, de ideología. También, Lolo me comentó que un día le dijo a un amigo suyo que le daba tristeza el haber nacido en una dictadura y saber que se iba a morir en otra. El amigo, muy locuazmente le dijo, no Lolo, naciste en una dictadura y te vas a morir en la misma.

A pesar de todo me alegro mucho de haber realizado este proyecto con muy poco dinero. Hemos utilizado poca moneda pero muchísimos amigos. Al principio éramos cuatro iniciando el proyecto y lo vamos a acabar siendo más de cuatrocientos cincuenta. Hemos hecho un buen documental. Y hemos hecho cantidad de amigas y amigos. En los últimos días, hemos recibido peticiones para presentar el documental en más de quince ciudades a través de nuestros mecenas y amistades. ¿¡No os parece genial!?

Mañana, presentaremos el documental, con Lolo y un montón de amigas y amigos, y con el público en general que quiera venir. Mañana será un día de celebración, un día de descanso, un día para volver a decir “sí, se puede”, frase tan recurrida en este país en los últimos años. Mañana será el inicio de una nueva travesía, la de distribución y promoción de este documental. Y esperamos que esta travesía no sea tan larga y tan dura como la que hemos dejado atrás. Seguro que no, porque solos no podremos, pero con nuestros amigos y amigas eso está hecho. Gracias a todas y a todos.

Julio Suárez